Asumido ya que estas nuevas tecnologías son parte indisociable de nuestras vidas… ¿Cómo podemos sacarle verdadero partido? ¿Cómo conseguir transformarlas en instrumentos rentables y prácticos? Pues realmente podemos.

Precisamente por el hecho de ser una época de cambio constante hace que pocas personas sepan cómo asimilar todo esto y aplicarlo a la realidad. Es por esta razón que se torna tan necesario conseguir formarnos en todas las nuevas oportunidades que abre este escenario tecnológico ante nosotros.

En la era del conocimiento, como ya apuntaba tan acertadamente nuestro ponente Prudencio, en su exposición, se han creado nuevas profesiones, nuevas oportunidades de mercado y negocio que pueden resultar muy beneficiosas para superar la situación de crisis, desempleo e inestabilidad. Algo está ocurriendo cuando la inmensa oferta de empleo a nivel particular es incapaz de suplir la demanda del mismo que realizan las empresas. Resulta irónico observar, cómo en la época que estamos, siguen quedando procesos de selección desiertos…y ¡las colas de INEM hasta arriba! ¿No será que algo falla? ¿Que algo no funciona como debiera?

Podemos atribuirlo al sistema, al gobierno, a la crisis, a la oposición o a lo que más recurrente nos resulte. Pero eso no solucionará nada. Tan sólo con una actitud proactiva y decidida conseguiremos reformularnos para convertirnos en personas de esta era, de nuestra era, de la era tecnológica y del conocimiento.

Se están creando de manera continuada nuevos puestos de trabajo como los que se detallan a continuación para los que poca gente consigue estar formada.

  • Experto en emociones y experiencias, bioinformático, geomicrobiólogos, nanomédicos, productor alimentos orgánicos, arquitecto digital, avatares, mecánico de robots, consultor de simplicidad, broker de talento, agente de responsabilidad, analista en medioambiente, experto en ciberseguridad …

Y del mismo modo también encontramos mercados emergentes en los que poder empezar a desarrollar nuestra labor profesional como:

  • Sector energético (agua, residuos, energía solar, eólica…); sector financiero (unir inversores y emprendedores, microcréditos, crowdfunding); sector ocio (turismo rural, local, deportivo, cuentojuegos ); acción social (coach empleo: teletrabajo, e-commerce emprendedor social, apoyo a colectivos); ecología (agricultura, consumo directo, residuos, medio ambiente); salud (autogestión de enfermedad o fitness en móvil); educación (webinarios, moocs, experto en aprendizaje). Y un largo etcétera.

Esther Ferrer Flor

Responsable Comercial