Profesional Sénior: Ser… y parecer, el gran desafío

Por María A. Sánchez. Especialista asociada en Imagen de Marca Personal.

Nadie triunfa de un modo sostenible solo por su imagen, pero muchas mentes brillantes no llegaron a donde podían por no armonizar su ‘Fondo’ con su ‘Forma’ y ésta con su momento actual sénior.

Un proceso de mentorización, o entrenamiento, para llegar a la excelencia de lo que yo llamo la ‘Identidad Visual’ (Imagen de Marca Personal es su denominación más conocida), tiene como objetivo que la apariencia proyecte la eficiencia y las virtudes que la persona mentorizada posee. Nuevos séniors IIEsto se logra cuando la imagen personal irradia, además del ‘mensaje o marca’ deseados, armonía, salud… y actualidad.

El apoyo especializado para ello puede durar, entre 40 minutos y toda una vida. Depende de la disposición de la persona para dejar de mirar hacia fuera y concentrarse, unos minutos a la semana, en sí mism@. En sus características, sus necesidades y su potencial. Relacionando todo ello a las circunstancias con las que debe lidiar y salir victorios@ cada día.

Este entrenamiento es una de las herramientas más eficaces para solucionar el gran problema del profesional senior: perder actualidad.

Pero para solucionar un problema, primero hay que reconocer que éste existe.

Sénior elegante La apariencia es nuestra ‘Identidad Visual’. Refuerza o debilita el mensaje verbal. Junto a nuestra ‘Marca Personal’ (reputación on y offline), causa, en quien nos observa, el llamado ‘Efecto de Halo’ o la presuposición de que ‘lo bello es bueno’… y viceversa.

‘Deseo transmitir confianza y serena vitalidad’ Me decía uno de mis mentorizados, trasladándome sus dudas de que lo lograra ‘ya a esta edad’.

Él todavía no lo sabe, pero me lo ha puesto muy fácil. Sólo tenemos que lograr que se vea a sí mismo, se admire, además de por su saber hacer, por su dinamismo corporal y sea crítico con su rictus facial y su vestuario ‘no armonizador’. 

Le acompañaré también a que adquiera unos pocos hábitos de un modo muy metódico y sin acumulaciones de conceptos (no más de dos pautas cada vez que nos veamos), que le ayudarán a que aflore a sus facciones lo mucho que le gusta lo que hace y lo bien que sabe hacerlo.

Lograremos flexibilizar su sonrisa y con ella su semblante, lo que hará que a los capilares de la piel del rostro les llegue más oxígeno y sangre.

Sean ConneryUna excelente colega, experta en estas lides, adaptará su vestuario a su cuerpo en muchos detalles como. . . las mangas de la camisa serán del largo exacto, los pantalones del ancho ideal para sus glúteos y sus piernas, la chaqueta formará una ligera curva al recortarse contra la manga…

Con estas y algunas acciones más, su apariencia se embellecerá…

La belleza va de la mano de la salud, que ya le aporta los largos de piscina o mar que se hace dos o tres veces a la semana y hacen su expresión corporal flexible y dinámica. Lograremos que su piel y el blanco de sus ojos se aclaren, teniendo siempre cerca una botella de agua con un poco de zumo (bebida isotónica sin azúcares), para que su cerebro ‘le pida’ que se hidrate a traguitos frecuentes y más que probablemente complementará su alimentación para que su musculatura le dé firmeza a su esqueleto y modele su cuerpo. Lo decidiremos, con el profesional experto, en breve.

Ambos, belleza (armonía) y salud ‘suman’ al mensaje personal que inevitablemente transmitimos. En contraposición, la falta de armonía que transmite, siguiendo el ejemplo dado, un vestuario profesional que no ‘honre’ el cuerpo y unas facciones tensas, dan a la apariencia un ‘halo’ que le ‘resta’.

La salud ‘real’ la transmitimos mediante el blanco de los ojos, las ojeras, el color de la piel y la expresión facial (alegre, afable, que se traduce en ‘líneas ascendentes’ en las facciones) y ángulos rectos en la postura corporal.

La salud ‘aparente’, necesita de los colores con el nivel de azul o amarillo adecuados, cerca de la piel: color de cabello, maquillaje en caso de llevarlos, y sobre todo de vestuario cercano al rostro. Un color que no armonice con la melanina de nuestra piel, le da un tinte ‘verde’ a las facciones, enfermizo, restándole efectividad a los resultados saludables!!!

Para lograr toda su eficacia, la apariencia necesita ser, además, actual. Un peinado rígido o ‘demodé’, un vestuario de color raído, una solapa, corbata o chaqueta excesivamente pequeñas o grandes pueden dar al traste con el proyecto.

Todo lo visto hasta ahora se refiere a la ‘foto fija’, de la imagen personal, los ‘7 segundos de oro’ le llaman los expertos en comunicación.

SexalescenciaA partir de aquí, entra en juego todo un mundo que dejaremos para próximas publicaciones: el movimiento y con él, la mirada, la flexibilidad, la facilidad con que se ‘proyectan’ los brazos, o la voz con su tono, sus silencios el apasionante metalenguaje.

De nuevo la ‘forma’ porque el ‘fondo’, el contenido del mensaje, lo conforman los conocimientos de cada persona, que en el caso de los ‘seniors’ son muchos. Un diamante en bruto que me apasiona sacar a la luz y hacer que brille en toda su esencia.

 

2 comentarios en Profesional Sénior: Ser… y parecer, el gran desafío

  1. Gracias a ti, Vicente, por tus palabras.

    Ojalá tuvieras razón y ‘sólo’ dependiera del fuero interno el que el rostro brillara, la ropa desapareciera… Por supuesto, el orden (supongo que te refieres a los hábitos saludables) es la base. Una mala noticia: si el color de la camisa no armoniza con la pigmentación de la piel, ésta se ‘tiñe de un verde enfermizo’ y siendo una persona sana, no lo parece. Así de triste… y de fácil de solucionar por un/a buen/a expert@ que aconseje la gama de color y la intensidad adecuadas.

    Ese es uno de los ’75 detalles’ que componen un buen ‘diseño de imagen de marca personal’.

    Por otro lado, desaconsejo utilizar la palabra ‘elegante’ (entre otras, como estilo, glamour, etc.), porque es una opinión, no un dato. Al menos, decirlo cuando se está con la persona a solas, pues de lo contrario se menosprecia al resto de interlocutores.

    Gracias de nuevo.

    María A. Sánchez.

  2. El encontrar la armonía perfecta en cada instante depende del fuero interno, una vida bien ordenada y sentirse perfecto hacen que el rostro brille y que incluso la ropa desaparezca al ser en conjunto elegante de por si. Gracias.

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